
El
mar, las aves, las tormentas, la sal, los naufragios, la arena, la luz, los
olores… y, sobre todo, la Naturaleza son los protagonistas de esta imborrable
obra, el gran referente de la nature writing americana que, con una
sensibilidad exquisita, narra las impactantes vivencias que su autor, Henry Beston,
vivió en una apartada casa rudimentaria instalada en la playa de Eastham, en el
paraíso de Cape Cod. Durante largos periodos a lo largo de casi dos años
Beston, deseoso de encontrar la paz espiritual que necesitaba tras su participación
en la Gran Guerra, se dedicó a observar con sencillez y los sentidos abiertos la
naturaleza de la Gran Playa de Cape Cod, la playa exterior, rompeolas del
atlántico norte, cruce de rutas migratorias y marítimas. Acompañado tan sólo de
sus libros, sus blocs de notas y, sobre todo, de su sensibilidad exquisita,
Beston se dejó empapar por la abrumadora magnificencia de las tormentas
marinas, los estrellados cielos veraniegos, las miríadas de aves y criaturas
marinas… admirando su belleza y misterio.
Justamente considerada una de las obras fundacionales del movimiento ambientalista,
justificó la protección de la Gran Playa y marisma de Cape Cod, constituyéndose
en referente del género. Una obra exquisita, bella, sensible y reveladora en una
magnífica edición, excelentemente traducida por Inés Clavero e Irene Oliva, que
nos recuerda que, para comprender la naturaleza, tan necesarias son la ciencia
como la poesía. Y no hay mejor muestra de ello que “La casa más lejana”.