domingo, 30 de agosto de 2026

“Leonardo da Vinci. La biografía”. Walter Isaacson. Debate

 


Walter Isaacson acierta de pleno en esta excelente biografía de Leonardo que, aunque parte de la admiración no disimulada, tiene la virtud de abrir objetivamente el angular para ver las múltiples dimensiones de Leonardo. Para quien lea esta biografía, habrá un antes y un después en su acercamiento al autor florentino. Tanto en la estructura, como en la forma de abordar los temas, en el lenguaje, en el estilo, la biografía acierta y, muestra al artista (aunque después de leerla ya deberíamos hablar de un polifacético personaje en el que el arte era casi secundario) en todas sus múltiples dimensiones: investigador, ingeniero, teórico, geólogo, escenógrafo, anatomista, dibujante, fundidor… todo encaja en Leonardo que hace de sus obras de arte (su faceta más conocida) un compendio de todo su conocimiento; así, en ellas aplica sus investigaciones sobre la luz (en su famoso sfumatto), de geología e hidrología (en sus paisajes), del color (en su técnica de veladuras), óptica (las trabajadas perspectivas)…. Pero además, nos muestra una persona inquieta, más preocupada por saber que por divulgar, perfeccionista (llegaba a dedicar muchos años a seguir retocando cuadros), inconstante (dejó muchas obras inacabadas), … Los grandes personajes que intervinieron en su vida, desde sus modelos (Beatriz dell’ Este, la Gioconda), a sus compañeros (Salai) o a sus patronos (los Medici, los Sforza, César Borgia).. aparecen justamente reflejados en esta obra que, no solo nos presenta a Leonardo, sino una época en la que el saber, la excelencia, la belleza, merecían la atención de los poderosos, y en la que la creación era valorada de forma orgullosa.


“Agujeros Blancos”. Carlo Rovelli. Anagrama

 


El magnifico divulgador científico, Carlo Rovelli, de quien siempre se debe recordar su excelente “El orden del tiempo” (la mejor obra para el púbico general sobre la relatividad aplicada al paso y la percepción del tiempo) se adentra en otro de los grandes misterios, en el límite del conocimiento actual, como son los agujeros blancos, estructuras a modo de “rebote” de los conocidísimos agujeros negros, generando un nuevo misticismo al respecto, basado en la potencialidad de invertir la fecha del tiempo. Como buen italiano, imitando a Dante, utiliza la Divina Comedia como hilo conductor para mostrar ideas y universos desconocidos, sin miedo al fracaso que supone una explotación incierta en los confines de la física. Para todos aquellos a los que le interese el tema, sin necesidad de una sólida o amplia formación física, es un libro que invitar a pensar y a soñar. Porque la física, a fin de cuentas, habla de nosotros y nuestro entorno.


jueves, 27 de agosto de 2026

“El arte de tener razón”. Arthur Schopenhauer. Penguin

 


Aunque parezca tratarse de un simple e inocente manual para vencer dialécticamente (“aunque no se tenga razón – dice el autor – lo importante es vencer”), en el fondo es una reflexión profunda y aguda sobre la ignorancia (y como la gente común se deja llevar por argumentos sin saber si son certeros o no), la estupidez (dejarse arrastrar por voces supuestamente autorizadas) y, sobre todo, sobre el poder de la palabra: la forma vence al fondo y la apariencia a la realidad porque, como reflexiona Schopenhauer, la verdad es la que se consigue insertar en la mente del interlocutor. Con casi siglo y medio de antelación, Schopenhauer describe los mecanismos (muchos hoy en absoluto vigor) sobre los que se asientan las, tan de moda, fake news y su malicioso poder sobre la opinión pública, base de los totalitarismos que se fundamenta en la ignorancia y la sumisión.

“Hijos de Eva”. John Connolly. Tusquets

 


Lamentablemente, todo parece indicar que la serie de Charlie Parker se apaga inexorablemente, y que las brillantes novelas del inicio de la saga, no volverán. La materia prima sigue estando ahí: un protagonista excepcional (complejo, oscuro, profundo), unos secundarios de lujo (Louis y Ángel), un coro variado y muy bien trabajado (Sam, Jennifer, los Fulci, Moxie..) y el paisaje de Nueva Inglaterra, propicio a historias ocultas. Pero algo ha ido cambiando y queda completamente reflejado en la última entrega: el protagonista ya no lleva la acción, los secundarios apenas aportan, y la trama, aunque recupera el mundo misterioso de lo inexplicable que hay más allá de la muerte (en este caso asociada a la cultura incaica), no tiene ni de lejos el nivel de los dioses viejos o la participación del Viajante. Sigue siendo una interesante novela de acción policial y misterio, narrada con fuerza, con inteligencia, muy bien documentada. Pero es otra cosa: la esencia cada vez se reduce más y el envoltorio apenas ayuda (por no hablar del evidente cambio derivado de una traducción más plana). Si bien el argumento es prometedor: tráfico de antigüedades asociadas a la muerte, deidades ancestrales, brutalidad de cárteles mexicanos, familias pseudomafiosas…, el alejamiento de los elementos característicos de la serie convierten la que podría ser una gran novela en una buena novela. La mejor noticia, los capítulos finales, en los que la presencia de Jennifer y de un ángel negros exterminador, parecen anunciar episodios intensos que recuperen el drama de otros títulos.

“Cuentos” Mario Vargas llosa. Austral

 


Selección de obras de juventud del autor peruano en las que, a través de episodios concretos, a modo de experimentos narrativos, nos retrotrae a su propia experiencia vital y los temas que le forjaron: la vida en las academias, la impetuosidad juvenil, el valor esperado, el orgullo burgués de las sociedades post hispánicas… en ambientes descritos con una enorme exuberancia de detalles, riqueza de lenguaje y agilidad en la narración. El gran Vargas Llosa ya aparece en estos relatos casi en plenitud, su universo es reconocible y anticipado. Pequeños divertimentos, aperitivos de sus grandes narraciones.


“Fantomas”. Marciel Allain, Pierre Souvestre. Zenda-Edhasa.

 



La editorial Zenda ha tenido el acierto de crear una biblioteca dedicada a los grandes mitos de la literatura de aventuras. Los héroes fundacionales del género en todas sus variantes, piratas,  espadachines, aventureros… con cuidadas y, al tiempo, manejables ediciones. Uno de los títulos, inevitablemente, debería ser Fantomas, el ladrón de guante blanco que abriría el repertorio a sucesores como Lupin, o la propia Pantera Rosa. El personaje de Fantomas que, con todo, es más oscuro, siniestro, terrible y cruel, ya hace gala de la elegancia, la sofisticación y la multiplicidad de recursos para salir airoso de sus aventuras. Una lectura obligatoria para los amantes del género, como lo puede ser El Vampiro de Polidori. Sin ser mejor novela que muchas de sus sucesoras, tiene el valor de inventar el motivo, el protagonista, el modelo de acción, con fuerza suficiente para ser considerada un referente imprescindible.


“Una villa en Florencia”. W. Somerset Maughan. Ediciones Invisibles.

 


La elegancia de la escritura de Somerset Maughan se exhibe en esta bella novela que narra la estancia de una joven y bella viuda inglesa en una villa florentina a la que es invitada por unos amigos mientras decida que quiere hacer con su vida. Asediada por sus pretendientes duda entre la pasión y la amistad, entre la vida previsible y la inesperada; entre la posición y la felicidad. Una cena a las orillas del Arno, un encuentro romántico con un artista apátrida; y una noche de pasión entre frescos renacentistas, estatuas barrocas y jardines estrellados sirven de marco para esta exquisita novela que habla de sentimientos y de fidelidades, de entrega y pasión; de amor y compromiso; de vida y muerte. Una auténtica delicia, elegante, ágil y veraz, una verdadera obra de arte, como la Florencia que retrata.