domingo, 5 de julio de 2026

"Os vellos non deben da namorarse". Castelao. Galaxia

 


Obra de teatro formada por tres historias con un hilo común: tres hombres mayores que se enamoran de mujeres mucho más jóvenes. Las tres historias acaban en fracaso como consecuencia del engaño, las ilusiones fundadas, y la insalvable diferencia de edad. Castelao despliega su habitual estilo satírico al que añade une elementos de la cultura popular gallega, como la vanidad, el egoísmo y las falsas esperanzas de quienes intentan eludir el paso del tiempo. Aparece además un elemento emblemático de la cultura popular gallega, como es la muerte, para reflexionar sobre la inevitabilidad del destino. El amor, el paso del tiempo y las decisiones que dejamos son temas sobre los que el autor invita a meditar.


“Lobo. Historia, ciencia y conciencia”. Luis Miguel Bominguez. Erasmus

 


El famoso activista pro lobo Luis Miguel Dominguez, trata de hacer un alegato a favor de la especie en España basado en experiencias, pero acaba siendo un relatorio de y filias y fobias personales: el personalismo del libro, aleja el objetivo del resultado. No se analiza la especie con profundidad, no se alega en pro de ella con imparcialidad… se combate desde la trinchera personal del “yo advertí”, “yo propuse”… pasando el protagonismo al autor y no al protegido. Al margen de su indudable implicación personal, se echa en falta rigor técnico, y se echan de más las valoraciones personales, sólo válidas para un público de fans. El titulo es engañoso: no se profundiza en el tema, se expone una secuencia desordenada de lamentos, posiblemente justos, pero faltos de rigor que no ayudan a defender al lobo. Incluso se desprecia a potenciales aliados que luchan en otras trincheras, algo habitual en la primera línea del ecologismo de combate. El libro, en fin, no ayuda a conocer la realidad del lobo, ni los problemas actuales (de forma objetiva) ni las potenciales soluciones. El lobo merece algo más.

“Historia de la Algeciras medieval”. José Antonio Ortega Espinosa. Almuzara Universidad

 


Interesante y muy documentada obra centrada en el controvertido episodio de la destrucción y abandono de la Algeciras medieval por las tropas granadinas al poco de ser conquistada por Mohamed V la ciudad. A partir de un importante soporte documental, el autor suscribe la tesis de que la destrucción de la ciudad debió acontecer en el año 1380, explicándose, en un contexto de no agresión por Castilla ni previsión de que ocurriera, de política internacional, en tanto en cuanto que el reino nazarí pretendía expandirse por el norte de África a costa de sus otrora aliados meriníes, tomando como bases Gibraltar en Europa y Ceuta en África. Para ello se decidió sacrificar la potente plaza de Algeciras, cuya conservación requeriría un imposible esfuerzo militar; suponiendo su potencial pérdida un problema para el desarrollo de su proyecto africano. Además, se analiza el grado de despoblamiento consecuente, deduciendo por las diferentes y variadas fuentes que no lo fue tal, sino más bien un infra- poblamiento, quedando grupos poblacionales dispersos a lo largo del antiguo alfoz algecireño, en el territorio de Gibraltar, bajo la dependencia de Jerez, en un contexto de economía y sociedad fronteriza, muy particular, con comercio, aprovechamientos y regulaciones compartidas entre los reinos de castilla y Granada.


“El descubrimiento de Asiria”. Jordi Vidal. Erasmus

 


Libro decepcionante que no responde a lo que el titulo sugiere (salvo en un sentido muy estricto de narrar la primera exhumación de restos asirios conocida). No se trata de una revisión del nacimiento de la asiriología sino, tan sólo, la vindicación de su primer protagonista (Paul Emile Botta) y sus excavaciones Korsabad. Resulta interesante conocer de primera mano (muy acertado anejar las cartas - informe que enviaba a Francia, de la que era cónsul, para solicitar ayuda y fondos) ya que se muestran como fueron los primeros tiempos de la arqueología en general: cónsules, legados diplomáticos, aventuraros… que, sin conocimiento científico, se lanzaban a la búsqueda ade antigüedades con más o menos fortuna, con más o menos responsabilidad… En ese sentido podemos ver las minuciosas descripciones que Botta hace de las paredes de los palacios descubiertos, sus inscripciones y sus interpretaciones libres de prejuicios, así como la precisión en aspectos claves como los colores, los ornamentos (claves para identificar culturas y periodos) o los materiales empleados, así como la búsqueda de paralelismos… Pero se queda corto. Sería muy interesante (de nuevo, para hacer honor al título del libro) narrar los siguientes pasos y como del ímpetu de la primera figura, por relevante y necesaria que fuera se paso a una ciencia. Incluso en el reduccionismo del desarrollo de la obra, se echa en falta una descripción o interpretación actual de las palabras del primer descubridor que explique lo que realmente vio, o un conjunto complementario de planos, fotos o esquemas actuales. Reivindicación de la figura de Botta sí, explicación del nacimiento de la asiriología, no.