sábado, 22 de abril de 2017

“Historia de una gárgola”. Milo J. Krmpotic. Seix Barral

Historia de una gárgola es un libro difícilmente catalogable. Mezcla las características de un cuento gótico, con las historias de terror, empleando un tono irónico y humorístico que descafeínan un poco el conjunto de la obra. La historia es sencilla: una gárgola cobra vida y cuenta sus peripecias entre los humanos, asustándolos al tiempo que envidiándolos, y convirtiéndose en un héroe que trata salvar al mundo. Con estos mimbres esta historia no deja al lector indiferente: parece una bufonada, pero no lo es; parece una obra experimental y tampoco. Se queda en un divertimento del autor, que merece la pena ser leída por su extrañeza sin que al final podamos descubrir si realmente nos gusta, o sentimos que nos han tomado el pelo. 

“Nadie debería irse a dormir”. Álvaro Abad. Roja y Negra

Interesantísimo thriller ambientado en La Rioja, en el que polícías malditos, bodegueros, antiguos torturadores, constructores desaprensivos se entrecruzan en una trama de intereses ocultos, muy actual, que provoca una serie inquietante de asesinatos, tras los que una organización secreta, Medusa, trata de imponer su ley.  Agilísima en la narración, de fácil lectura, sin ser una obra maestra tiene los ingredientes necesarios para ser una obra de referencia en el género por su innovación temática, su capacidad para mantener la intriga y por la riqueza y variedad de sus personajes. El final, como casi siempre que la trama está excesivamente bien armada, con una alta dosis de incertidumbre, decepciona, aunque no mucho, al menos no tanto como para que no merezca su lectura.

“Los enemigos de los libros”. William Blades. Fórcola

Reedición de un clásico de la metabilbiofilia. William Blades, bibliómano británico del XIX sistematiza en esta curiosa obra los enemigos que en el tiempo han sido para libros, bibliotecas e, incluso, el conocimiento. La obra en sí tiene más interés como curiosidad histórica, el mundo de la bibliofilia de hace 150 años, que como supuesta obra de referencia en la materia. El estilo, tocado del irónico y fino humor inglés, no es especialmente de alto nivel. En definitiva, una obra decididamente menor .Lo más destacable, en cualquier caso, tiene que ver con lagunas reflexiones de fondo, como la petición de cuidar a los libros como si de hijos se tratase, y su alegato general en favor de los libros como custodios de lo bueno que el ser humano puede legar; un alegato que hoy podría estar igualmente vigente, cuando se nos quiere convencer de que los mercados nos dirigen a nuevos soportes para la literatura, sin darse cuenta que un libro es mucho más que eso, más que algo con lo que se mercadea, es un todo al que hay que amar, si no como a un hijo, sí como a uno de los más bellos inventos de la humanidad.

“¡Y he aquí que era un sueño! Historias inquietantes”. Rhoda Broughton. Random House

La selección de relatos de Rhoda Broughton, constituye una interesantísima muestra de todo un fenómeno de la literatura británica del XIX, las “ghost and winter stories”, pequeños cuentos destinados a ser contados al amor de la lumbre, y en los que el objetivo último es generar la inquietud del oyente a través de situaciones extrañas, inquietantes, sobrenaturales o, simplemente, inexplicables. El estilo de Rhoda, fiel a su público potencial, es llano y sencillo, algo afectado, naïf si se quiere, pero genuino, muy diferente del de algunos de sus coetáneos más influyentes, como su tío Le Fanu en cuanto a la temática, o su admirado James, en cuanto a ambientación y descripción de personajes. Un libro interesante, fácil, no simple, muy recomendable para los amantes del relato corto.

“Alicia en el País de los Cuantos”. Robert Gilmore. Alianza Editorial

¿Quién dijo que la Física Cuántica no podía ser entretenida?. En esta agradable transgresión, Robert Gilmore se adentra en un país no ficticio, sino real, el de las partículas, la energía, la materia.. en el País delos Cuantos, y con un lenguaje sencillo y ameno, nos adentra como si fuésemos Alicia en un viaje iniciático, en las grandes cuestiones de la física cuántica, haciéndola, si no comprensible, sí entendible. No se pretende enseñar física, enseguida nos damos cuenta de la gran complejidad que esconden estas páginas, pero sí arrojar algo de luz a cuestiones que, por si solas, parecerían inverosímiles: los principios que rigen la posición de las partículas, las fluctuaciones energéticas, la transformación de la materia…, todo ello acompañado de breves descripciones “serias” de las principales cuestiones que se exponen. Tras la lectura de esta obra posiblemente no sabremos más física que antes de hacerlo, pero sin embargo seremos un poco más sabios, sabremos que existen realidades que pueden llegar a ser comprendidas y que fundamentan nuestra existencia, nuestro entorno, nuestro mundo. Una obra entretenida que invita a profundizar y aprender más.

sábado, 26 de noviembre de 2016

“El año del verano que nunca existió”. William Ospina. Random House


De vez en cuando la literatura nos regala pequeñas joyas que parecen concebidas para lograr el alto fin de hacer disfrutar al lector y, además, enriquecerle. William Ospina, con una prosa exquisita y un estilo elegante y erudito, narra la historia de los personajes, más que personas, quienes, en el verano de 1816, en Ginebra, tras una vida enloquecida, dieron a luz a los grandes mitos de la literatura de terror contemporánea. Pero aquello no fue solo un proceso creativo, sino el momento culminante de unas vidas intensas, de fuertes pasiones entrecruzadas en las que el odio, el abandono, el engaño, tuvieron un papel predominante y configuraron el carácter de sus protagonistas. Este excepcional libro, parte novela, parte biografía, parte ensayo, es la excepcional crónica del proceso creativo que arraigó en Polidori, Byron, Shelley… e hizo de sus vidas una crónica más tenebrosa aún que la de sus obras. Pocas veces se puede disfrutar de tal manera leyendo un libro; pocas veces la intensidad narrativa es tan alta; pocas veces el interés se prolonga más allá de las páginas de un libro. Y esta es una de esas veces. Una oportunidad que no se debe dejar pasar. Una auténtica delicia.

“Ashford Park”. Lauren Willig. Espasa

El auge de las novelas de intriga romántica, y sobre todo, el fenómeno de ventas que han supuesto las obras de Kate Morton, han dado lugar a muchos imitadores, con desigual fortuna. “Ashford Park” es una novela ramplona, plana y previsible, que se centra en la historia de una familia británica a principios de siglo XX en la que convergen todos los estereotipos del género: aristócratas desaprensivos, familiares humildes, el glamour de la nobleza, las colonias africanas, adulterios, intriga…. Sin que con ello se logre generar una mínima emoción. Obra simple, exclusivamente para pasar el rato y cuando no hay nada mejor que leer, no pasará a la historia de la literatura.