sábado, 26 de septiembre de 2026

“El expreso de Tokio”. Seicho Matsumoto. Libros del Asteroide

 


Considerado el Simenon japonés, Matsumoto hace justo honor a dicho apelativo en esta magnífica novela que combina hechos sencillos, con explicaciones complejas basadas en una preparadísima trama, necesitada de una exhaustiva labor detectivesca por parte del protagonista, logrando así mantener la intriga hasta el final: los continuos intentos del inspector Mihara por desenmascarar al principal sospechoso se estrellan contra el muro infranqueable de una premeditación exhaustiva de su coartada. Finalmente, la solución se abre a los ojos del lector de una forma sencilla, reveladora, con un giro final no espectacular, sino sencillo, coherente y casi, evidente. Todo ello la convierte en una novela referente en su ambientación (sencilla, pero muy descriptiva de la forma de ser de la sociedad japonesa, con una expresa crítica social), sus personajes (muy realistas e identificados con su posición social y laboral, sin necesidad de exhibir poderes y habilidades inhabituales), su documentación (tremendamente exhaustiva, reflejada en la coartada del protagonista, eje sobre el que gira la novela) y su estilo (con un lenguaje minimalista, muy japonés, limpio y claro, alejado de artificios) Una auténtica obra maestra del género.


jueves, 3 de septiembre de 2026

“Mi vida al aire libre”. Miguel Delibes. Círculo de Lectores

 


En un conjunto de relatos en torno a diferentes actividades al aire libre (cazar, nadar, pasear, ir en moto…) Miguel Delibes recuerda parte de su vida no profesional y nos acerca a su forma de ver y entender la naturaleza, el entorno, los paisajes y las gentes. Conjunto de vivencias de un niño anterior a la guerra civil, y de un joven de posguerra, en un entorno social sencillo, rural y cercano. Con su habitual estilo rico, sencillo, limpio, nada artificioso, este libro se convierte en un apacible entretenimiento, muy vacacional, en el que se funden aventuras, con anhelos, reflexiones sentidas y una forma de ver la vida que transmiten, como el lenguaje, sencillez, y también la pérdida, en un mundo actual en el que la vida al aire libre, en su versión rural, más allá del deporte de postureo y atuendo chillón, tiende a desaparecer. La capacidad de Delibes de ver el mundo, la naturaleza, y describirlos, surge de esta experiencia, su profunda conexión con en el medio, y su actitud de aprendizaje constante.