sábado, 12 de mayo de 2018

“Miguel Hernández. El oficio de Poeta”. Eutimio Martín. Aguilar


Resultado de imagen de el oficio de poeta hernándezLa biografía de Miguel Hernández escrita por Eutimio Martín no deja a nadie indiferente, ni a los grandes admiradores del poeta alicantino, ni a sus más acérrimos detractores. Es la biografía que desmitifica al santo laico, convirtiéndole en un hombre normal, humano, como cualquier otro, con sus ansias, sus fobias, su egoísmo…; y precisamente por ello, lo remitifica, dándole una nueva dimensión a su gran valor literario. Martín nos presenta a un poeta  de altísima calidad técnica, gongorino, autodidacta en lo poético, a un nivel muy por encima del de la mayor parte de sus compañeros de profesión…. sí, profesión, porque si algo caracteriza al Hernández de Eutimio Martín es su clara vocación profesional, poniendo su trabajo por encima de todo, y con ello, la necesidad de hacer cualquier cosa con tal de triunfar profesionalmente. ¿Es ello un pecado?. No, es la vida.  Así, muestra el acercamiento a elementos falangistas y reaccionarios en sus inicios, basculando durante la guerra al apoyo al partido comunista. ¿Fue un veleta? No, sencillamente se acercaba a quien podía ayudarle, poniendo sus versos al servicio de la causa que mejor le ayudara a difundirlos. Y cuando al final tuvo que tomar partido, cuando ya predominaba la necesidad ética sobre la económica, Miguel Hernández decidió y se fundió con su obra. Miguel Hernández, a pesar de todo, no era poeta de ninguna facción, de ningún bando, más allá que el del ser humano y el de la poesía; fue un auténtico oficiante de la misma; y esa vocación desaforada, posiblemente, le alejaba parcialmente de la realidad, lo que contribuyó a su trágico fin. La biografía de Martín no es una biografía al uso, lo es centrada en la actividad poética, centrándose en la relación hombre-poeta, y si bien es altamente clarificadora y alumbradora del verdadero ser, muy desconocido que fue Hernández, en su intento por desmitificarle utiliza una fuerte carga ideológica, muy tendenciosa y sesgada. Así, exagera su dimensión contrarrevolucionaria, cargando en los matices políticos que interesan al biógrafo y en una personalidad más compleja y calculadora que la que parece ser. Sin embargo, lo que se trasluce, lo que el mismo autor de forma involuntaria nos presenta, es una persona sencilla, que se siente cómoda con los seres sencillos, con su tierra, que hace lo posible por sobrevivir y vivir de su trabajo, y que se ve arrastrada por las circunstancias. Nos presenta, en fin a un hombre normal y, precisamente por ello, tan excepcional.

“El mundo de Sofía”. Jostein Gaarder. Siruela


Resultado de imagen de El mundo de sofíaEl manual de filosofía perfecto. De manera amena y muy didáctica, se hace un repaso de las principales corrientes filosóficas y de sus respectivos representantes, contextualizándolos y explicándolos a través de metáforas simples y sencillas, que tienen su trasunto en la trama novelesca que hace de hilo conductor. Es con todo un libro inacabado, o prematuramente acabado. Así, la historia de la filosofía hasta el mundo moderno, es pausada, detallada, prolija, pero a partir de ese momento la historia, a la par que la trama novelesca, se acelera, y condensa demasiado conocimiento en pocas páginas, haciéndose confuso. La claridad explicativa de las corrientes filosóficas antiguas, medievales y modernas, se convierte en un batiburrillo de autores, líneas de pensamiento e ideas, que requieren algo más de reposo explicativo. Con todo, hay páginas brillantes como las referidas al marxismo o la explicación de la teoría de la Evolución de las Especies de Darwin. En definitiva, un loable intento, bastante útil de servir como manual de referencia de filosofía para todos aquellos que busquen conceptos claros y concretos sobre una materia necesaria pero, a menudo, maltratada en el sistema educativo, en parte por la falta de textos adecuados.

domingo, 15 de abril de 2018

“¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas’”. Philip K. Dick. Biblioteca El Mundo


Mercerismo, cajas de ánimos, mascotas eléctricas, cenizas radiactivas… Todos estos elementos dan forma al desolado y apocalíptico mundo posterior a la Guerra Mundial Terminal, en el que los seres humanos tratan de evadirse de si mismos, mientras humanoides cada vez más perfeccionados, tratan de sentirse humanos. La trepidante y brillante novela de Dick que inspiró la fabulosa película Blade Runner, es una reflexión no sólo sobre la Inteligencia Artificial, sino sobre la empatía, las relaciones humanas, el poder absoluto, el rechazo al diferente y el sentido de la vida. Escrita con gran agilidad, “¿Sueñan los androides…?” sorprende al lector que antes haya visto su versión cinematográfica, aportándole matices ricos y perspectivas diferentes, enriqueciéndola. A su manera, ambas son obras maestras, y si la versión cinematográfica es capaz de crear un gran Roy terminal que capta la esencia de la humanidad al ver naves en llamas más allá de Orión, la novela elabora un excepcional J. R. Isidore cuya altura moral, desde su simpleza, emerge desde la inmundicia a la que la sociedad le relega. En un juego continuo de impresiones, donde lo artificial se confunde con lo natural, al final todo resulta ser una ficción y la verdad es “todo lo que las personas han pensado alguna vez”.

domingo, 1 de abril de 2018

“Fariña”. Nacho Carretero. Libros del K.O.

Resultado de imagen de Fariña Libros del KO
Fariña es la historia, casi novelada, de décadas de tráfico en las rías gallegas, desde el contrabando de productos de primera necesidad tras la guerra civil, al actual narcotráfico de cocaína y hachís. Pero lo es también de una forma especial de ver la vida, de la aceptación social de un negocio maldito pero rentable, que permitía la subsistencia en épocas duras. Y también, como no, es la historia de la resistencia que unos pocos valientes opusieron a una cultura establecida, tácita y opresiva que con la excusa de llevar dinero y trabajo a las rías, estaba acabando con la juventud, tanto física como moralmente. “Fariña” es, pues, un libro necesario y esclarecedor, en el que no hay sólo buenos y malos, hay políticos y policías corruptos, jueves y abogados que pasan la raya, y capos que ayudan a la gente, que pagan polideportivos, iglesias, y operaciones. Un mundo tremendamente complejo en el que la verdad tiene tantas aristas que, a veces, dificulta el juicio.

“Dispara, yo ya estoy muerto”. Julia Navarro. DeBolsillo

Resultado de imagen de Dispara, yo ya estoy muertoMonumental novela de Julia Navarro que, a partir de la vida de una familia a lo largo del siglo XX, narra la historia de Europa y Palestina, apoyándose en las persecuciones a los judíos. A partir de una concienzuda labor de investigación histórica, el libro recrea, sobre todo, la persecución de los judíos en los últimos momentos de la Rusia zarista e inicios de la revolución bolchevique, y la coexistencia entre judíos y musulmanes en Palestina, hasta la ruptura total que supuso la proclamación de estado de Israel. Sin ser una novela de tesis, en todo momento la autora propone la potencial coexistencia de razas y religiones, mostrando cuan fanáticos pueden ser los creyentes de uno u otro bando cuando la política se alía con las creencias. Novela entretenida, algo larga, con prolijas descripciones historicistas, que permite tener una impresión bastante acertada de las raíces del conflicto palestino-israelí.  

“La mecanógrafa de Henry James”. Michiel Heyns. Gatopardo ediciones


La historia recrea la estancia de Henry James en la localidad de Rye, Inglaterra, a través de los ojos de su mecanógrafa, una joven inglesa, admiradora del autor, que se convierte en la narradora de la vida del novelista angloamericano, describiendo su forma de trabajar, su entorno laboral y afectivo, y gran parte de sus obsesiones y temas principales: la vida social, el conflicto entre el nuevo y viejo mundo, la parsimoniosa forma de vida, su meticulosidad, el espiritismo, su interés por los caracteres femeninos... Empleando situaciones ficticias pero perfectamente posibles (todos los personajes son reales, incluso la propia Frida está inspirada en la auténtica mecanógrafa de James) el autor trae a la vida al novelista que pasa de ser un creador de caracteres a un carácter creado. Todo ello es magistralmente ambientado por quien se desvela (no puede ser de otro modo) como auténtico admirador de James, imitando su estilo desde la perspectiva de quien lo ha estudiado concienzudamente (no en vano, Heyns es profesor de literatura) y es capaz de reproducirlo en sus principales virtudes: la capacidad de novelar a partir de hechos aparentemente intrascendentes, la riqueza de matices, la excepcional recreación ambiental, y el sutil toque de ironía (que convierte en un suave humor británico), que caracterizan la obra del gran autor. Un libro ideal para todos los fans (muy fans) de Henry James.

domingo, 11 de marzo de 2018

“Van Gogh alive: the experience”. Pabellón de la Navegación, Sevilla. 11 de marzo a 15 de abril de 2018.


Es difícil que lleguen a Sevilla exposiciones de grandes autores contemporáneos, auténticos blockbusters, que son habituales en las grandes capitales del circuito artístico. A ello se une la escasez de obras de algunos de ellos en los museos españoles, que los alejan del gran público. Por eso, exposiciones cono “Van Gogh alive” tienen especial relevancia ya que, si bien no acercan físicamente las grandes obras al espectador, son capaces de transmitir una experiencia basada en sencillos, pero contundentes efectos audiovisuales. El leit motiv  de la exposición en una presentación de la vida de van Gogh, en la que se aborda su proceso creativo, su intensa y agitada vida interior, la relación con su hermano y otros autores, su pasión por el color y la naturaleza…, todo ello acompañado de imágenes de gran tamaño de sus obras, con una cuidadísima banda sonora, y con un acertadísima selección de textos de sus famosas cartas, que permiten un acercamiento intenso al autor, muy emocional, de mayor calado que el que puede producirse en muchas exposiciones convencionales, generalmente atestadas de público. Como el nombre de la exposición indica, una experiencia que trata de revivir a van Gogh, de una manera informal, pero cuidada, profesional, muy educativa y pedagógica, incluso necesaria, y que debiera ser tomada como modelo para abrir el interés por la contemplación del arte, más allá del simple visionado de lienzos.