domingo, 11 de agosto de 2024

“Ciencia y humanismo”. Erwin Schröedinger. Tusquets

 


Schröedinger, premio Nobel de física, uno de los principales desarrolladores de la física cuántica, se nos revela en este breve ensayo como un científico de otra época, en la que el concepto de filosofía natural, aunaba la ciencia teórica y el humanismo. Como uno de los padres de la física inalcanzable, incomprensible para el público general, la física de partículas, que constituye la última frontera del conocimiento, donde lo intuitivo se desvanece, resultan especialmente interesantes sus reflexiones sobre la realidad y su vinculación con la experiencia sensible, y su llamamiento a investigadores y científicos a no perder el nexo entre la vida y la ciencia.

“Alexander. La extraordinaria historia de Alejandro Farnesio”. Luis de Carlos. Crítica

 


Alejandro Farnesio, un soldado y noble de la Monarquía Hispánica; descendiente de papas y emperadores, es el protagonista, no sólo de esta obra, sino de la Europa del momento que le consideró un militar invencible. El “rayo de la guerra” administró con eficacia los países bajos españoles en un momento en que dicha administración, consistía, sobre todo, en gestionar una guerra compleja, en una situación completamente convulsa. Una guerra de dimensión europea, en la que los escasos medios, las órdenes confusas y los objetivos superiores de su rey y señor, Felipe II, complicaron su misión, teniendo que contar para ello en no pocas veces, con su propia iniciativa y capital. Su gran sagacidad mostrada, no sólo en el campo de batalla (anticipándose, con eficacia, a los movimientos de sus enemigos), sino en los despachos, ante las intrigas de envidiosos, inquina de enemigos y continuos intentos de desestabilización, le permitieron desarrollar su misión, en general, con alta eficacia. Fiel siempre a su señor natural, fue uno de los mejores comandantes de las armas hispanas, surcando una trayectoria vital digna de los mejores elogios y descripciones, plenamente novelesca y épica: desde sus inicios en Italia, a su formación junto a los herederos del imperio, las tensiones familiares, su pelea patrimonial y, siempre, atento a los designios de su señor, aunque no los comprendiera ni compartiese. Un  auténtico héroe de época y referencia ineludible del devenir de su siglo, que es presentado en esta obra, claramente laudatoria, y bastante parcial, fruto de la admiración del autor pero que, con todo, refleja con fidelidad y análisis detallado de hechos y fuentes la trayectoria vital del Príncipe de Parma, al que muestra en toda su magnitud.


“Fundamentos de cosmología. La ciencia del Universo”. Daniel Manrique. Guadalmazan

 



Obra que pretende divulgar sobre los fundamentos básicos que rigen el funcionamiento del Cosmos, y que resulta un intento fallido de comunicar con el gran público. Las explicaciones son confusas, repletos de tecnicismos innecesarios, y faltas de buenas explicaciones y metáforas, a diferencia de excelsos divulgadores (y científicos) de alto nivel como Brian Green. Las continuas referencias a otros divulgadores hacen suponer que es mejor contar con las fuentes iniciales; por otro lado, la falta de calado investigador del autor, que se traduce en un conocimiento derivado y no de primera persona, permiten considerar esta obra como muy mejorable.


“El Príncipe (comentado por Napoleón)” Nicolás de Maquiavelo. Austral.

 


La obra de Maquiavelo supuso el manifiesto fundacional de la teoría política renacentista. El famoso “el fin justifica los medios”, cobra vida en un ensayo, supuestamente inspirado en el maquiavélico Fernando de Aragón quien, a través de la descripción del momento político y las relaciones entre gobernantes, sienta las bases de lo que debe ser un auténtico príncipe: justo, pero implacable; intolerante a la infidelidad; magnánimo en la victoria; y con objetivos claros que guíen su proceder sin apartarse del camino, independientemente de cual sea éste. La novedad de la edición son los comentarios de Napoléon, de poco valor ensayístico, ya que apenas son anotaciones al margen, pero que reflejan su soberbia y su programa político, claramente absolutista, opaco y determinista. Frente a un Maquiavelo dotado de calado humanista, culto y con un discurso trabajado; Napoléon ofrece la fuerza bruta, y el endiosamiento personal. Posiblemente, en este caso, ante la considerable diferencia de altura intelectual entre ambos personajes, hasta el propio Nicolás si hubiese considerado valorar los medios.


“Los Watson”. Jane Austen. Nórdica.

 


La maestría de Jane Austen describiendo, irónica y elegantemente, la sociedad de su época, las relaciones entre sexos, las aspiraciones galantes y, también, la subordinación de los deseos de las mujeres a lo que se esperaba de ellas, quedan perfectamente reflejados en esta pequeña obra, presumiblemente incompleta, que es un auténtico fresco de época, en el que se mezclan la nobleza rural, los señores venidos a menos, y los usos sociales para promocionarse, el qué dirán, y el cómo. Con su habitual finura descriptiva, y con un lenguaje pulcro y magistral, de madurez, a pesar de todos los convencionalismos, Austen nos presenta a la inevitable protagonista femenina, empoderada a pesar del momento, quien trata de hacerse valer aunque el final al que llega, de época como no puede ser de otra forma, se acomoda a los usos del momento, si bien es cierto que a través de los caminos que decide la protagonista.


sábado, 10 de agosto de 2024

“La vida secreta de los árboles”. Peter Wolheben. Obelisco.

 


El error de humanizar (o animalizar) los árboles, queda ampliamente reflejado en esta obra, un clásico del ecologismo centroeuropeo y del activismo alemán. Partiendo de un loable intento de reclamar la protección de la naturaleza, y teniendo en cuenta un apreciable conocimiento científico práctico, se transmite una idea del funcionamiento de los árboles y los bosques bastante sesgada, sin que quede claro si las comparaciones con el mundo animal son ilustrativas o, más bien, se otorga a los vegetales una posición que no les corresponde en la naturaleza. Los árboles se relacionan, pero no se solidarizan; las masas protegen su regenerado, pero no tienen guarderías... El afán divulgativo y el objetivo protector no deben confundirse con la simplificación y tergiversación del mensaje. Los árboles no son inferiores por ser lo que son; reconocer su espacio propio es el mejor tributo que se les puede rendir.


“Cuentos de muerte y demencia”. Edgar Allan Poe y Gris Geimly. Nordica.

 


A la excelencia literaria de Poe se une, en esta grandiosa edición, la magnífica gráfica de Geimly, logrando un cómic de terror que merece presencia propia en su género, más allá de la obra escrita del que proviene. Nórdica, en su exquisita tradición editorial, a través de su serie de cómic, ha unido en este pequeño volumen a dos grandes que, a pesar del tiempo que les separa, se complementan a la perfección creando un canon único. Por derecho propio Geimly se convierte en ilustrador de referencia de Poe junto al ya clásico Harry Clarke.