sábado, 29 de septiembre de 2018

“Lorenzo Lotto. Retratos”. Museo Nacional del Prado, Madrdi. 19 de junio a 30 de septiembre 2018.


El Prado lo ha conseguido una vez más: ha seleccionado un autor reconocido entre los expertos, y lo ha sabido acercar al gran público a través de una muestra de excepcional calidad, que debería entrar en el palmarés de los grandes acontecimientos culturales del año. La antológica dedicada al veneciano Lotto ha permitido al público español admirar al precursor del retratismo moderno mediante una espléndida selección de obras, que aúnan excepcionalidad técnica y compositiva y que nos obligan a incluir al autor, en el Olimpo de autores Renacentistas. Los personajes que nos acerca Lotto a través de su ojo y pincel, son personajes adustos, serios y, sobre todo, digno. No e  de extrañar por ello, que los servicios del autor fueran ampliamente requeridos. En un momento, el siglo XVI, en que el individualismo, destaca sobre el grupo, en que el hombre es consciente de su dimensión personal, Lotto es capaz de prolongar esa singularidad mediante un retrato psicológico y sincero, trascendente, y a la vez, moderno, rompedor y diferente. Las miradas de sus modelos, son difíciles de olvidar, parecen acercarse al espectador, desde su magnificencia, escrutándole, devolviendo el interés del primero; todo ello envuelto en un aura de profunda introspección, casi melancólica, que confronta el renacer cultural de su época, con la autocontemplación espiritual, profundamente filosófica.  

“Monet/Boudin”. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid. 26 de Junio a 30 de septiembre de 2018


Acertadísima muestra la que enfrente a dos grandes pintores del siglo XIX: discípulo (Monet) y maestro (Boudin), en la que se refleja la influencia que ejerció Boudin en uno de los grandes referentes mundiales de la pintura paisajista. Relación poco conocida que sin embargo se acierta a ver como tremendamente intensa, no sólo en cuanto al magisterio técnico, sino temático y espiritual. Un descubrimiento mayúsculo para todos los aficionados al arte. Estructurada en torno a temas (marinas, escenas de playa y puertos, paisajes pintorescos..) y técnicas (pasteles, acuarelas,..) la muestra recorre la relación entre los autores, y las influencias mutuas, y sobre todo analiza cómo, con diferentes lenguajes formales, una misma manera de afrontar la visión de la naturaleza, la luz y el color, permite ampliar el conocimiento de la misma. Una auténtica delicia sensorial para el espectador menos experimentado, y una gran lección pictórica para aquel que quiera profundizar en la trayectoria de los autores y en sus planteamientos técnicos surgidos de la investigación mutua: los cielos a tres cuartos, la experimentación con los diferentes materiales, los esfuerzos para captar la atmósfera… En cualquier caso, una muestra que no puede dejar indiferente, y siempre para bien; una exposición de altísimo nivel que dignifica el espacio expositivo en el que se encuentra y que permite agrandar a Boudin, no sólo por su capacidad de influencia sobre Monet, sino al conocer su maravillosa evolución, desde un formalismo casi academicista, hasta un preimpresionismo y, casi, avance (algo dubitativo) hacia la abstracción.


“Detrás de sus ojos”. Sarah Pinborough. Runas

Resultado de imagen de detras de sus ojos libro
Una pareja previsiblemente modélica formada por un psiquiatra y su mujer, llegan a la ciudad. Pronto, su vida empieza a mostrar que no es otro todo lo que reluce, y a ello contribuye la secretaria de David, quien le conoce en un bar de copas antes de saber que será su jefe. El triángulo se cierra con la amistad intensa y compleja que surge, en paralelo entre Louise, la secretaria, y Adele, la mujer de David. Una situación que se hace compleja por momentos, y que poco a poco va retrotrayéndose a un pasado no muy remoto, en el sucedieron los hechos que condicionaran las vidas de los tres protagonistas, un pasado en el que muertes, incendios, amores prohibidos y drogas se unen en torno a la figura del esquivo Rob, el secreto que ronda toda la novela y que determinará el devenir final de sus protagonistas. Típico relato de intriga psicológica con ambientación británica (pubs, suburbios, mujeres tipo Bridget Jones,…), formalmente bien resuelto, y con una reconocible capacidad de mantener la tensión hasta el desenlace final, completamente imprevisible y artificioso que, con todo, no llega a estropear la novela al ser un giro completamente postrero. Adecuada para el entretenimiento, sin más pretensión.

miércoles, 25 de julio de 2018

“El orden del día”. Éric Vuillard. Tusquets


Resultado de imagen de El orden del díaRelato histórico, periodismo novelado, realidad ficcionada… cualquier descripción vale para definir esta interesante obra que narra el ascenso de Hitler en la civilizada Europa de entreguerras. Un reflejo del monstruoso caminar del continente hacia el apocalipsis, pero sobre todo, un reflejo de la ambición, de la cobardía, de la hipocresía… no de Hitler, sino de quienes le permitieron llegar a donde llegó. Cancilleres, políticos, banqueros, industriales…. Por acción o por omisión, permitieron el ascenso de Hitler y lo apoyaron. Fue un momento de héroes y cuando los héroes no se revelan, los asesinos toman el poder. Esta obra nos permite pensar que hubiera ocurrido si los líderes alemanes y europeos hubiesen hecho honor a su apelativo, si se hubieran defendido los valores de las democracias occidentales, si alguien hubiese sido fuerte y hubiera arrastrado a los demás tras de sí, contra el Horror. Pero sobre todo nos hace pensar, ante una catástrofe humana de la magnitud de la Segunda Guerra Mundial, sobre el grado de responsabilidad que tuvieron quienes miraron a otro lado, se acobardaron o jalearon a la bestia. La historia la escriben los ganadores, aunque muchas veces para ocultar su propia derrota.

“Los últimos días de nuestros padres”. Jöel Dicker. De Bolsillo


Resultado de imagen de Los ultimos dias de nuestros padresDonde mejor se expresa Dicker es en la intriga, el misterio o, al menos, es a lo que más y mejor nos ha acostumbrado. El registro de “Los últimos días de nuestros padres” es completamente diferente: un grupo de exiliados franceses durante la segunda guerra mundial se integran en los servicios secretos británicos quienes, tras meses de convivencia, les mandan tras las líneas enemigas para ayudar a preparar la invasión continental. Y nada más: viven, aman, sufren. Y nada menos. La prosa sencilla y eficiente de Jöel Dicker se manifiesta en todo su esplendor: trama bien llevada, historias creíbles (salvo alguna trama secundaria), y varias tesis subyacentes: el hombre es capaz de lo mejor y de lo peor, los héroes no existen, hay que tratar de ser Hombres. Novela que atrapa porque, al margen de la trama sencilla, e incluso, previsible, los personajes no artificiosos, sus miserias, sus inquietudes, son un reflejo de cualquiera. Pasan cosas, es una novela con acción, pero no de acción, lo que pasa es la vida misma. Y por eso, a pesar de no ser el registro más alabado de Dicker, sigue siendo una novela reconocible de su autor, porque es de todos, y para todos.

domingo, 22 de julio de 2018

“Recursos inhumanos”. Pierre Lemaitre. DeBolsillo


Resultado de imagen de recursos inhumanosUna novela brutal, apasionante y vertiginosa que va más allá de la trama para convertirse en un auténtico alegato contra la deshumanización de las relaciones laborales. Alain Delambre, otrora un ejecutivo especializado en relaciones laborales, ha perdido toda esperanza de encontrar trabajo. Su vida, anodina, da un vuelco cuando le surge una oportunidad para recuperar su antiguo esplendor laboral. Ante esa oportunidad esta dispuesto a darlo todo, incluyendo a su propia familia, todo con tal de salir del pozo personal en el que, personas como él, le han metido. Pero las personas como él, y aquí se encuentra la tesis de la novela, aunque pertenezcan al departamento de recursos humanos, no lo son, y víctima de un engaño, explota y decide tomarse la justicia por su mano. Con un estilo ágil y frenético, la historia de desarrolla a una velocidad desbordante, nada le sobra y nada le falta, la trama es sugerente, muy bien urdida, y los personajes desarrollan su papel con gran eficacia, tanto, que se llega a sentir la ansiedad del protagonista al ver como se dirige al abismo sin capacidad de frenarse y sin posibilidad de redención. La hábil estructuración en tres partes en la que la segunda cambia de narrador, permite opacar al lector os aspectos clave de la trama para irlos descubriendo poco a poco. Una novela potente, originalísima, para disfrutar.

“El cuento”. Joseph Conrad. Alpha Mini


Suele decirse que el cuento es uno de los géneros más difíciles, en tanto en cuanto que requiere de una gran maestría para, en un reducido número de páginas, ser capaz de expresar emociones, describir situaciones y crear, además, historias creíbles. Joseph Conrad es un maestro del cuento y, en El cuento, lo demuestra con creces. Esta pequeña obra de arte es un ejemplo supremo de la maestría de Conrad y, al tiempo, un auténtico manual de estilo, de su estilo, pues aúna los grandes temas que le son propios (el mar, el bien y el mal), su característico análisis psicológico (profundo) de los personajes, y la creación de atmósferas envolventes, opresivas, aislantes… La historia narra la experiencia de un marino que, a modo de cuento, la transmite a sus colegas, creando un doble plano de realidad, con conexiones esperadas y que inquietan al lector que oye un cuento, mientras lee El cuento. Esta metahistoria ambientada en los usos marinos de la guerra permite conocer de primera mano a lo que es capaz de llegar el autor del “El corazón de las tinieblas”, mientras lanza un guante al lector a quien anima a tomar partido en el dilema en el que se basa la trama y que, inevitablemente, conduce a una visión decadente y pesimista sobre la condición del hombre en los momentos de crisis.