El magnifico divulgador científico, Carlo
Rovelli, de quien siempre se debe recordar su excelente “El orden del tiempo”
(la mejor obra para el púbico general sobre la relatividad aplicada al paso y
la percepción del tiempo) se adentra en otro de los grandes misterios, en el
límite del conocimiento actual, como son los agujeros blancos, estructuras a
modo de “rebote” de los conocidísimos agujeros negros, generando un nuevo
misticismo al respecto, basado en la potencialidad de invertir la fecha del
tiempo. Como buen italiano, imitando a Dante, utiliza la Divina Comedia como
hilo conductor para mostrar ideas y universos desconocidos, sin miedo al
fracaso que supone una explotación incierta en los confines de la física. Para
todos aquellos a los que le interese el tema, sin necesidad de una sólida o
amplia formación física, es un libro que invitar a pensar y a soñar. Porque la
física, a fin de cuentas, habla de nosotros y nuestro entorno.
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