Primera novela de la serie del inspector Leo Caldas, y en la que ya se encuentran definidos, con éxito, los principales elementos estilísticos: personajes ricos y creíbles, un universo propio (ambiente, secundarios, etc..) sugerente, tramas realistas, giros no efectistas... En fin, todo aquello que hace disfrutar de una novela, más concretamente policíaca y, sobre todo, que permiten definirla como mucho más que una novela de moda. En su género, posiblemente se trate de la saga de mayor calidad literaria, disfrutando tanto de la trama, como de la prosa. Obras como esta hacen que el género no pueda ni deba ser considerado menor. viernes, 9 de agosto de 2019
“Ojos de agua”. Domingo Villar. De Bolsillo
Primera novela de la serie del inspector Leo Caldas, y en la que ya se encuentran definidos, con éxito, los principales elementos estilísticos: personajes ricos y creíbles, un universo propio (ambiente, secundarios, etc..) sugerente, tramas realistas, giros no efectistas... En fin, todo aquello que hace disfrutar de una novela, más concretamente policíaca y, sobre todo, que permiten definirla como mucho más que una novela de moda. En su género, posiblemente se trate de la saga de mayor calidad literaria, disfrutando tanto de la trama, como de la prosa. Obras como esta hacen que el género no pueda ni deba ser considerado menor. “Velázquez, Rembrandt, Vermeer. Miradas afines”. Museo Nacional del Prado, Madrid. Del 25 de junio al 29 de septiembre de 2019.
En pleno verano se inaugura en Madrid una exquisita muestra que enfrenta obras de los principales autores holandeses y españoles del Barroco, en un logrado esfuerzo de analizar sus puntos en común. Al margen de la tradicional agrupación de artistas por escuelas, en las que se analizan sus elementos aglutinadores, la tesis y el discurso de la exposición se centran en los elementos comunes derivados, por un lado de las visitas y contactos director entre autores de los dos países y, por otro lado, de la existencia de un sustrato común, de una estética y lenguaje artístico especial que emergen en las obras y es más potente, incluso, que los elementos disgregadores. El corolario de este planteamiento es igualmente sugerente, y trasciende a la pintura: a pesar de los conflictos militares, religiosos y económicos, los europeos compartimos sutileza, sentimientos y espiritualidad y esto, reflejado en las obras de los más grandes, supera los enfrentamientos por causas que se demuestran artificiales. Bajo estas premisas, una excelente ocasión para observar de cerca la técnica, no sólo de los tres maestros que titulan la muestra, sino el Greco, Hals, Ribera, Fabritius, Murillo, Steen, Zurbarán, Ter Borch... Un auténtico lujo veraniego.
“El impulso creativo y otros cuentos”. Wiilliam Somerset Maughan. Atalanta
lunes, 22 de julio de 2019
“La desaparición de Stephanie Mailer”. Joël Dicker. Alfaguara.
Novela compleja argumentalmente, en la que Jöel Dicker, con continuos flashbacks, cuenta la historia de un asesinato. Historia, porque lo que ocurrió en Orphea en el año 1994, el asesinato del alcalde, su familia, y una vecina de la localidad, es revisado 20 años más tarde, por los mismos detectives, recuperando lo que les llevó a resolver inicialmente el asesinato, y los nuevos que la reapertura del caso por una periodista, Stephanie Mailer, desencadena. Es una novela policíaca, clásica, pero en el estilo de Joël Dicker: trama muy enrevesada, elaboradísima, continuos cambios de rumbo, abundancia de personajes.... Una novela entretenida, aunque no una gran novela. Dicker tiene el gran mérito de crear personajes convincentes (al servicio de la trama), de elaborar relaciones y tramas muy intensas, con infinidad de detalles que siempre tienen algo que aportar. Su prosa sencilla, ayuda al desenvolvimiento con la trama. Pero quizás le falta alma en esta novela. La trama es tan intensa, tan detallada, tan compleja, que no queda hueco para la emoción. Hay intriga, pero no tensión. Quizás se trata de un modelo limitado, muy adecuado para entretener, para vender, pero le falta el toque mágico de hacerla una novela inolvidable. Los mimbres están, quizás debe suavizarse el modelo, hacerlo más sencillo y profundizar en las atmósferas y los ambientes. No es poco lo que le falta, ni mucho lo que le sobra. ¿Lo veremos?
sábado, 13 de julio de 2019
“El útimo barco”. Domingo Villar. Siruela
La historia de la investigación de una desaparición por parte del inspector Caldas en el ambiente marino y otoñal del entorno de Vigo es, posiblemente, una de las mejores novelas policíacas que podremos leer en muchos años. Y lo es porque, precisamente es una novela sobre tema policíaco que la hace buena en su género sin necesidad de recurrir a estereotipos. Porque es buena, en ambientación, en descripción de personajes, en gestión de la trama y del suspense. Con un lenguaje rico, pero no impostado; con un ritmo ágil pero no frenético; con descripciones minuciosas, pero no cargantes; con sorpresas, pero sin trucos... es decir, con una gran credibilidad, esta novela se yergue en medio del panorama literario con la suficiencia de su calidad técnica y argumental. Pocas novelas del género tienen esta capacidad para embarcar al lector, para sumergirlo en la trama y para implicarle en la resolución del caso. 700 páginas de lectura ágil y fácil, no simple, que aúnan todo lo que busca el público: entretenimiento, aprendizaje (excelente documentación de oficios y ambientes), y placer. Con novelas como ésta se dignifica el género y la literatura.
lunes, 8 de julio de 2019
“El color en Venecia”. Camillo Boito. Gadir
“Viajar”. Herman Melville. Gadir
Obra de pequeño formato que recoge tres ensayos de Herman Melville, un autor poco conocido para el gran público más allá de su Moby Dick, en torno al mundo de los viajes. En el primero teoriza sobre la actitud ante el viaje, las características que ha de tener el viajero y el ánimo en que ha de afrontarse, especialmente, anímico. El segundo constituye un despliegue de luminosidad, centrándose en un destino, los fabulosos mares del sur, con su halo de aventura y magnificencia, exotismo y aventura. Finalmente, en el tercero, hace una interpretación personalísima del turismo cultural en Italia, repasando, a ojo de no experto, la impresión que le causan las colecciones de escultura romanas, aportando un matiz personal y cercano a la aportación cultural de los viajes, al enfoque profano del turismo culto. Tres pequeñas obras interesantes, entretenidas, que merecen la pena ser leídas para entender cómo ha cambiado en los últimos cien años el concepto de viaje, la forma de afrontarlo, y las expectativas ante el mismo.
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