Una de las obras referenciales de Delibes
basada en la idea, muy apegada al espíritu castellano, del “desasimiento”
(evitar encariñarse de las personas para no ser infeliz). Pedro, un joven
huérfano (primera pérdida), acude a Ávila a estudiar con un preceptor que le transmite
la idea base del desasimiento. Su mejor amigo allí, Alfredo, muere (segunda
pérdida), y Pedro decide romper con todo haciéndose marino mercante para
conocer a Jane, de la que se enamora y a la que, finalmente, perderá (tercera),
concluyendo que hay que vivir a pesar del dolor. La novela enfrenta la vida y
la muerte, el pesimismo y la esperanza, siendo el ciprés (cuya sombra en el
cementerio cubre la tumba de Alfredo) un símbolo de la muerte y pérdida contra
los que luchar para encontrar un sentido a la vida. Novela típicamente
castellana, con el sentido de la vida como telón de fondo, y con un lenguaje y
una prosa ricos, sencillos, sin artificios, propios, igualmente, de la forma de
ser castellana y seña de identidad del autor.
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