martes, 12 de enero de 2016

“Las cruzadas vistas por los árabes”. Amin Maalouf. Alianza Cuatro.

Las convulsiones en Oriente Medio no son nuevas, y las conflictivas relaciones entre Islam y Occidente tampoco. La relectura de este libro fundamental, aporta luz a las raíces de muchos sucesos de actualidad. No los justifica, pero permite entenderlos desde una óptica distinta. Los análisis occidentales sobre la situación a menudo obvian elementos fundamentales de la misma. Amin Maalouf no es un autor sospechoso de complacerse con la militancia en ningún bando, antes bien, por su origen libanés, cristiano y con una educación a caballo entre dos formas de ver el mundo, se convierte en un referente ineludible para la comprensión del problema y la búsqueda de la paz en un contexto de tolerancia. Si algo deja claro su libro (y toda su obra) es que la violencia engendra violencia, y que los pueblos, más allá de sus dirigentes y sus religiones siempre quieren la paz. La visión “desde el otro lado” del enorme choque cultural que las Cruzadas supusieron, permite abrirnos los ojos sobre lo que la presencia del occidente cristiano supuso en la región, con su traumática irrupción en el equilibrio de poderes de la zona, y con el uso tergiversado de los mensajes religiosos convirtiéndolos en bandera del fanatismo, y en máscara de los deseos de riqueza y poder de los príncipes. Ese ejemplo, por desgracia, fructificó y se repite en los extremismos actuales. Nunca más oportuna y vigente la cita de Abu-Ala al Maari, poeta y librepensador muerto en 1057 quien dijo: “Los habitantes de la tierra se dividen en dos, los que tienen cerebro pero no religión, y los que tienen religión pero no cerebro”. Su mensaje, habitualmente malentendido, es un claro llamamiento al entendimiento entre los hombres. Posiblemente el mensaje sería hoy el mismo. Posiblemente, seguiría sin comprenderse.

lunes, 11 de enero de 2016

“Rip van Winkle”. Washington Irving. Centellas.

Este pequeño cuento es una de las obras más populares de Irving en su país. Cuenta la historia de un hombre que, durante una excursión por las montañas que bordean el río Hudson, pierde la noción del tiempo recuperándola años más tarde, cuando ninguno de sus conocidos vive, e incluso el país ha dejado de ser la colonia británica y se ha convertido en la república americana. Se encuadra en algunos de los términos del paradigma de la narración romántica, tanto en su temática (la naturaleza en estado salvaje, la magia que atesoran los bosques umbríos y sus personajes, el paso del tiempo como obsesión.o.), como en su técnica y estructura (el narrador de la leyenda, la estructura a modo de cuento..) Esta pequeña obra refleja bien aspectos claves de toda la producción de Irving: su maestría descriptiva de ambientes y paisajes, su interés por las leyendas, el sutil tono humorístico, que constituirán precedentes en otros autores posteriores tan diferentes como James o incluso Lovecraft. De lectura amena y sencilla, constituye un buen entretenimiento para una tarde de lectura.

domingo, 10 de enero de 2016

“La figura de la alfombra”. Henry James. Impedimenta.

Magnífico relato del imprescindible Henry James, sobre la percepción de la literatura. Un suspense (no terrorífico) mantenido a lo largo de toda la obra lleva al lector a preguntarse sobre las razones últimas de la escritura, su espontaneidad, la percepción de la misma y, quizás, sobre los oficios del crítico y escritor. Con su habitual maestría y sutil sentido del humor, esta agradable obra entra dentro de las temáticas preferidas de James y su tiempo: la creación artística y la percepción externa de la misma, con evidentes paralelos en otros títulos del autor como “Historia de una oibra maestra” , o “La lección del maestro”. A mi juicio lo mejor del estilo de James se manifiesta en las obras de contraste entre las sociedades americana y europea; esta, sin embargo, viene a ser un divertimento, un pequeño juego que, con maestría y destreza, atrapa y arrastra al lector, que se siente un personaje más, un trasunto del narrador, que desea conocer “el secreto” de la creación literaria, buscando la respuesta hasta la última página. Como siempre que se lee a James, no decepciona. 

sábado, 9 de enero de 2016

“Samarcanda”. Amin Maalouf. Alianza Cuatro.

“Mi único sueño, mi única ambición, es tener algún día un observatorio, con un jardín de rosas y contemplar el cielo hasta perderme en él, con una copa en la mano y una hermosa mujer a mi lado”. Estas palabras, que el autor pone en boca de Omar Jayyam, bien podrían ser una declaración de principios, el resumen su planteamiento vital, su filosofía de vida. Omar Jayyam fue la gran personalidad cultural de Persia en los siglos XI y XII. Médico, astrólogo, matemático, físico, poeta, realizó aportaciones fundamentales a estas disciplinas, desde fijar el canon poético sufí con sus cuartetas (rubbaiyat), hasta ser el precursor de la geometría no euclidiana. Tachado de impío por los sectores más extremistas de su época, a su lado se revelan las fuertes contradicciones de su época: desde el intento de desarrollar un despotismo ilustrado por el visir Nizan el Moluk, al extremismo integrista de Hassan Sabbah, fundador de la secta de los Asesinos. Con este delicioso libro, de estilo cálido, dulce y sumamente poético, el libanés Amin Maalouf nos acerca, no sólo a la figura de Omar Jayyám, personalidad trascendental de la cultura persa, sino a algunas de las claves necesarias para comprender el convulso oriente medio actual: la fratricida y secular guerra civil que vive el Islam, el fanatismo, la pasión por la vida, la opresión colonialista… Maalouf, autor,  a caballo entre Oriente y Occidente emplea la figura de Jayyam, y sus ecos en la Persia del siglo XIX, para disertar sobre los extremismos, que constituyen el germen de muchos de los problemas de hoy en día. Howard Baskerville, americano que luchó en la revolución constitucional iraní de inicios del siglo XX y personaje de la novela, ya lo anticipó:  “Tengo la profunda impresión, en este comienzo de siglo [XX], de que si Oriente no consigue despertarse, pronto Occidente no podrá dormir jamás”. La novela, que se articula en torno al manuscrito de las célebres cuartetas de Omar Jayyam, es un canto al amor, la vida y la paz. 

sábado, 12 de diciembre de 2015

“Meditaciones sobre la existencia de Dios”. René Descartes. Taurus.

Dentro de la colección  Great ideas de Taurus, este volumen recoge, de forma aplicada, las bases del sistema filosófico de Descartes, precursor del racionalismo: la duda como base para el pensamiento científico (duda metódica) y el pensamiento racional como punto de partida de todo sistema filosófico (pienso, luego existo). Partiendo de la duda sobre su propia existencia (¿puede nuestra vida ser un sueño?), por deducción lógica va estableciendo bases ciertas que, como cimientos, sirven de fundamente para el resto de deducción. Así, el mero hecho de pensar permite deducir la existencia y a partir de una serie de propuestas que el mismo se cuestiona, por deducción lógica, llega a la inevitabilidad de la existencia de Dios. Pero con ello Descartes fue más allá, y estableció las bases del método científico: cuestionar, deducir, razonar, en un momento en que los avances científicos empezaban a chocar con la filosofía tradicional basada en Tomás de Aquino y Aristóteles y, sobre todo, con la Iglesia. A pesar de su interés, es un libro de lectura complicada, algo arisco. El estilo literario, sus continuas idas y ven idas sobre las ideas de partida para atacarlas desde todos los ángulos y comprobar así su fiabilidad, requieren una lectura sosegada y no apresurada y, sobre todo, invitan a una postlectura en la que, con planteamientos actuales, y haciendo abstracción de las verdades científicas, podríamos hacernos las mismas grandes preguntas. ¿Cuáles serían las respuestas?

“El elogio de la educación”. Mario Vargas Llosa. Taurus.

Hace unos años, con gran acierto, la editorial Taurus creo una colección de pequeño formato en la que recoge pasajes y secciones de obras clave del pensamiento humano. A ella pertenece este “Elogio de la Educación”, conjunto de textos breves de Mario Vargas Llosa que permiten recorrer su pulso vital desde sus inicios como escritor hasta la entrega del premio Nobel. Su estilo elegante permite adentrarnos en su coherente pensamiento, que sitúa a los libros, la lectura y la profesión de escritor en lo más alto de la cultura y la educación del hombre, siendo los referentes ineludibles de nuestro discurrir como seres sociales y racionales, como humanos. Fiel a su compromiso como autor y ciudadano (“el trabajo literario conlleva una responsabilidad que no se agota en lo artístico y está indispensablemente ligada  a una preocupación moral y una acción cívica” dice), Vargas Llosa reivindica los libros y lo que su mera existencia implica que siempre tiene que ver con la libertad. Al tiempo que defiende la consecuencia inmediata de la lectura, la educación, el autor analiza su carácter revolucionario, constatando cómo las sociedades avanzadas tienden a considerar, cada vez más, la literatura como una forma intrascendente de pasar en tiempo en contraposición a los regímenes con libertadas recortadas donde autores, libros y lectores, son considerados peligrosos y germen de rebeldía. Y es que “la literatura, no sólo entretiene, sino que sirve para preocupar, alarmar e inducir a la acción por una buena causa”.

“Un espía entre amigos”. Ben Macintyre. Crítica.

Excepcional ensayo que narra, en forma novelada, la trayectoria del más famoso espía soviético de todos los tiempos, Kim Philby, el Tercer Hombre, líder del grupo de Cambridge; arquetípico caballero inglés que hizo de su vida un continuo engaño: a amigos, esposas, jefes, subalternos…. Con una amplia, minuciosa y apabullante base documental, la obra de MacIntiyre se convierte en un apasionante libro de estilo del espionaje durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Al margen de la trayectoria humana de Philby y su entorno, el libro hace un retrato fiel del juego de espejos entre los diferentes servicios secretos, inicialmente el MI6 y la KGB y, posteriormente, además, la CIA, y cómo la principal arma de que se valían, frente a los actuales desarrollos tecnológicos, era la inteligencia humana. Los agentes que por ella discurren eran espías de verdad, no super agentes. De lectura ágil, es un libro que engancha y que retiene la atención del lector quien, inevitablemente, acaba pidiendo más. La gran calidad literaria del autor, columnista y reportero del NY Times, crea una obra amena y entretenida, que conjuga perfectamente rigor con entretenimiento.