domingo, 20 de diciembre de 2020

“Una obra maestra”. Charles Willeford. RBA

 


Jaime Figueras, un prometedor y ambicioso crítico de arte, recibe de un coleccionista el encargo de su vida: la posibilidad de entrevistar al esquivo Debierue, el autor de una célebre obra maestra que marcaría el rumbo del surrealismo, el más célebre artista vivo. A cambio de la oportunidad, debe robar una obra de su estudio. Bajo esta trama, se esconde una novela de intriga interesante, pero regular, en la que el autor desea exhibir su amplio conocimiento del mundo de las vanguardias y sus interpretaciones. Es, pues, más una novela de tesis, que de intriga. Si no fuera por las largas y prescindibles disertaciones al respecto, sería muy recomendable, pues mantiene la intriga hasta el final y es ágil, dotada además de un fino sentido del humor y la ironía. Lástima que el autor anteponga el interés por mostrar su erudición.

sábado, 19 de diciembre de 2020

“1793”. Niklas Natt och Dagg. Salamandra

 




En el Estocolmo del siglo XVIII, capital de la Suecia Imperial en su siglo de oro, un policía retirado y en el umbral de la muerte, deprimido y abandonado a su suerte, y un oficial retirado se deben enfrentar a un oscuro y macabro asesinato producido en los arrabales de la ciudad, y en los arrabales del poder. La capacidad deductiva e integridad del inspector Cecil Winge y su colega Mickel Cardell, permitirán desentrañar una oscura trama de traiciones, juegos de poder, lujuria y depravación, que muestra el lado oscuro de la gloriosa capital. Intensa y vibrante, la novela refleja los grandes contrastes de una de las grandes capitales barrocas de Europa que, como sus más conocidas y coetáneas homólogas, muestra potentes claroscuros: riqueza y pobreza, poder y desesperanza, lujo y miseria, moralidad y crimen. Mientras, un hombre bueno, el inspector Winge, a la manera de los detectives contemporáneos, se manifiesta como el perfecto antihéroe, personaje que en su caída personal se aferra a sus convicciones para hacer lo que debe, apoyado por su complemento perfecto: el activo e impetuoso Cardell, el hombre de acción al servicio de la verdad.

“El río del olvido”. Julio Llamazares. Seix Barral

 


Toda la potencia narrativa y el extremado lirismo de Julio Llamazares se dan cita es en te precioso libro de viajes, un recorrido a pie realizado por el propio autor a lo largo del río Curueño, escenario de su infancia. La belleza de las tierras altas leonesas, la bondad de sus gentes y el sabor a un tiempo pasado, confluyen en esta maravilla de la narrativa actual que encumbran a Llamazares como uno de los mejores narradores actuales. El viaje por el río Curueño es, además, un doble viaje en el tiempo. Por un lado, a la infancia del autor, que recuerda su infancia y como el río, eje vertebrador de la comarca, marcaba los itinerarios de sus gentes, vitales y profesionales, la vía de salida al mundo moderno y, por el contrario, la vuelta a un mundo tradicional. Pero también se viaja a otra forma de ver la vida, una vida dominada por el sonido de los pájaros, el agua o la brisa en los álamos; un mundo dominado por las altas peñas refugio de bandidos y alimañas; un mundo duro de pastores, molineros y agricultores extremos; un mundo que hoy parece irreal, inalcanzable, perdido ya, pero añorable, un mundo real, auténtico y esencial que no debería desaparecer.

“Frontera Oscura”. Sabino Cabeza. Planeta

 


En el siglo XXVI una expedición cartográfica interestelar se acerca a los límites de un agujero negro desconocido. El que debe ser un trabajo rutinario, pronto se convierte en algo diferente. Cerca del horizonte de sucesos una antigua nave aparece varada, atrapada por la fuerza gravitacional del que denomina “El ojo de Dios”. Acercarse a socorrerla implica dos graves riesgos: la posibilidad de ser absorbidos por el agujero y la inevitable entrada en una deformación temporal pues bajar a una órbita inferior, implica entrar en una deformación temporal y que los días que dure su misión, equivalgan a décadas en su mundo de origen. a su vuelta, habrán dejado su vida atrás, viajarán al futuro. Pero está no es la única paradoja: la nave y la tripulación a la que socorrerán, será la famosa expedición que permitió las salidas de la tierra cientos de años atrás, los pioneros míticos de la exploración espacial. La responsabilidad de los tripulantes de la Banshee comandados por la capitana Florence Schiaparelli, será salvar a la mítica nave Necromander y a su no menos mítica capitana Ursa Krasnaia. Sólo si la salvan, la gesta de la humanidad habrá sido posible y ellos mismos llegarán a existir. Una grandísima novela de ciencia ficción en la que las paradojas temporales tienen protagonismo de inicio a fin y en la que, a diferencia de gran parte del género, el entorno científico que soporta la trama es perfectamente creíble. No hay sables láser,  no hay razas enigmáticas, no hay párrafos incomprensibles que justifiquen un futuro desconocido. El mundo que se recrea en el siglo XXVI es perfectamente asumible e inteligible, y parece una consecuencia lógica del actual, lo que convierte a este novela en una ficción asumible, creíble y, por tanto, cercana. Los personajes, claramente humanos, con emociones humanas, nos acercan al afán soterrado de la humanidad desde el inicio de los tiempos: la exploración, la búsqueda de las fronteras, nuestra propia trascendencia como especie. Una maravilla de novela que no defrauda, incluso para los no aficionados al género, porque habla de la humanidad, de sus anhelos, de la vida.

“El sueño de la razón”. Berna González Harbour. Planeta

 


Madrid en mayo es una fiesta, y mientras en el ambiente primaveral hay ecos de verbena en las orillas del Manzanares y la pradera de san Isidro, la inspectora Ruiz, investigada y apartada temporalmente del servicio, es capaz de ver en una serie de asesinatos, la huella de un psicópata que se inspira en las pinturas negras de Goya. Las escenificaciones de los crímenes llevan a la inspectora a utilizar los escasos medios de que dispone para, a través de su capacidad deductiva, vislumbrar que tras los asesinatos se encuentra una mente perturbada obsesionada con el pintor. Los escenarios de la vida de Goya, sus obras y, sobre todo, sus razones y obsesiones, constituyen la trama de esta novela entretenida, formalmente bien resuelta, que dignifica y profundiza en el género de la novela policíaca hispana: inspectores racionales, decididos y arrojados, y entornos vívidos, intensos y llenos de matices.

lunes, 7 de diciembre de 2020

“Tony Takitani”. Haruki Murakami. Tusquets

 


Pequeño cuento que aúna la habitual reflexión sobre el yo y la soledad de las obras de Marukami, con las implicaciones que en los personajes tienen los lenguajes plásticos que desarrollan sus protagonistas. Tony es el hijo de un trompetista de jazz, un vividor que nunca será un buen padre y, completamente ajeno a la vida de su hijo, se manifestará como su antítesis: vividor, social y hedonista. En cambio Tony es un joven retraído que se centra en sus dibujos, que exteriorizan su capacidad expresiva hacia el mundo que le rodea, y que no necesita. Su soledad es elegida, es voluntaria, le llena. No se siente solo. Sin embargo, conoce a una chica, amante de la moda, que se interesará por él, provocando un vuelco en su vida. De la soledad elegida, para a una intensa y compleja vida en pareja que le condicionará más allá de la muerte de su mujer. A partir de ahí le atenazará la soledad, esta vez no buscada, y resultado de la ausencia de compañía. Estas dos soledades, la elegida, positiva, y la impuesta, por negación de la compañía, harán que su vida oscile hasta que tome la decisión final. Interesante reflexión intimista, sin llegar a ser una obra imprescindible.

“La noche de piedra”. Alexis Ravelo. Anroart Ediciones

 


La noche se acerca, y como si en un vórtice dramático ocurriera, todo se confabula para hacer de ella una noche especial: el calor asfixiante, las pasiones desatadas, la amenaza de tormenta, el miedo, la oscuridad… Todo se confabula para que en un ambiente opresivo, la noche asuste. Y todos en el pequeño pueblo se preparan para jugar su papel: los policías locales, los amantes, el tabernero, el retrasado del pueblo, el empresario que vive aislado en el acantilado, los extorsionadores… Todos se acercan indefectiblemente hacia los sucesos que conducirán al inevitable y trágico final… Con el amanecer, llegan las consecuencias. La muerte hace su aparición, pero no los asesinos, y el ambiente que explosionó durante la noche, sigue latente. El día muestra las relaciones, los personajes como son, con sus historias que muestran que nadie es quien parece ser, todos llevan una doble vida, todos tienen algo que ocultar, todos están dispuestos a romper con los demás. Un grupo de personas dominadas por la sangre, su sangre, sus raíces, sus odios y temores, que irán aflorándolos hasta participar en el inevitable desenlace. Todos tienen un rol que jugar. Todos tienen un personaje oscuro en su interior. Bajo esta opresiva situación, la excepcional novela de Ravelo, primera parte de la saga de la Iniquidad, es una obra de un ritmo tan rotundo como sus personajes. Excelentemente escrita, con una trama racial y verosímil, el autor no da puntada sin hilo: la perfecta y compleja trama, adornada con giros de acción que se antojan previsibles tras ocurrir, pero que nunca se ven venir, nos habla de pasiones personales, sin personajes maniqueos, plenamente humanos. Es una novela dramática, brutal y creíble, extraordinaria. Una auténtica joya.